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  Poesía, literatura y arte
Edición nº11

POESÍA
Gabriela Mistral y la educación
Autor: Benjamín León  |  Publicado en: Enero de 2009

 


Dormitorio de Gabriela Mistral

La obra de Gabriela Mistral es, en resumidas cuentas, la obra de una de las más importantes poetas de la historia. Ella, residente americana y maestra por vocación, es un referente obligado de quienes se acercan a la literatura y, como en este caso, a su función social desde una perspectiva pedagógica. La amplitud de su mirada, la hondura de su interno, la profundidad de sus motivos, hacen de ella una mujer aún en descubrimiento, donde sus pasos son leídos y atendidos de formas renovadas. Es que quizás la riqueza de su mundo interno, aún no es captada por los más hábiles estudiosos; prueba de ello, el reciente hallazgo de parte importante de su obra en prosa y en verso. Es que la trascendencia de la obra de Mistral resulta inmensa y de innumerables y extensos análisis. Pero si quisiéramos hablar de la obra relacionada con la educación en Mistral, no encontraremos un libro publicado y ordenado por ella misma en esta rama importante de su vida. Sin embargo, es posible encontrar antecedentes en poemas y, principalmente en prosa, sobre lo que era su profundo amor por la enseñanza y la educación.

 

Grandes Chilenos - Gabriela Mistral, pequeña biografía

Tras revisar gran parte de la obra de Mistral, podemos encontrar que sus poemas, tratan temáticas relacionadas con la educación; de hecho, “Poema de Chile” es una obra que está en gran parte relacionada de forma indirecta con la labor pedagógica y guía que recibe un niño indígena diaguita por el largo camino de Chile. Así también encontramos aspectos similares y menciones en otros de sus libros. Pero, en sus prosas es donde se expresa de forma más tácita o directa respecto al ámbito educativo; debido a esto, ya que resulta difícil realizar un resumen de una de sus obras relacionándola directamente con la educación, y posteriormente realizar un análisis interpretativo de una de ellas en particular; el resumen abarca, primeramente una breve mención de algunos aspectos esenciales de su pensamiento, y un posterior análisis interpretativo de parte de sus prosas referidas al tema de la educación, considerando las que tienen, a mi modesto modo de ver, mayor relevancia en cuanto a lo que nos convoca.


Obras
- Sonetos de la Muerte (1914)
- Desolación (1922)
- Lecturas para mujeres (1923)
- Ternura (1924)
- Nubes blancas y breve descripción de Chile (1934)
- Tala (1938)
- Antología (1941)
- Lagar (1954)
- Recados contando a Chile (1957)
- Poema de Chile (1967, edición póstuma)


Ilustracion por Daniela Estrada


Los textos que señalan la grandeza de la visión mistraliana respecto a las actividades pedagógicas son poemas que de forma particular se encuentran en algunos de sus poemarios, y algunas prosas tales como las que se señalan a continuación, están principalmente dedicadas al ámbito educativo:

“Oración del estudiante a la gracia”, escrita en el año 1924, en ella Mistral elabora una prosa en la cual el estudiante suplica para tener las capacidades intelectuales que le que le permitan un entender el conocimiento.

“La oración de la maestra”, que es una prosa conocida de Mistral, escrita en 1919 donde Gabriela Mistral suplica la sabiduría necesaria para ejercer su oficio de forma plena y adecuada.

En el año 1918, según un manuscrito presente en la Biblioteca Nacional de Chile, escribió las “Palabras a los maestros” donde mencionando a Rodó, insta a los pedagogos a cumplir su oficio de forma adecuada dentro de los establecimientos, señala algunos aspectos cualitativos que permitirán un mayor acercamiento al estudiante.
“El oficio Lateral”, escrito en 1949, señala cómo con sólo quince años de edad estaba trabajando en la escuela de la Compañía Baja, y su relación con la lectura y la vida de los serenenses de aquel entonces y la posterior visión de la educación que fue adquiriendo a medida que transcurre en sus viajes, y cómo los maestros y las personas de las comunidades viven de acuerdo felices o encerradas en su soledad de acuerdo a sus circunstancias.

En los “Derechos del niño” de 1927, también plantea fuerte y claramente la necesidad de una educación adecuada y el derecho a recibirla por parte de las instituciones establecidas.

“Biblioteca y escuela” del año 1947, donde trata el tema de la calidad de la lectura popular que se da en la biblioteca, como las personas no tienen una conciencia lectora y suelen leer libros sin mayor peso; además trata el trabajo del bibliotecario.

“Niño y libro” de 1935, donde comienza tratando la idea de un cine educativo, pues es más atractivo para los niños; así como la accesibilidad que tienen los libros en los kioscos y cómo estos deben renovar sus propuestas; así como también las lecturas programadas por los programas estudiantiles y otros aspectos relacionados.

En abril de 1929, escribió “Contar”, prosa en la que señala algunos aspectos relacionados con la retórica en las distintas áreas de la vida, y cómo es posible lograr más contando de una mejor manera dentro del aula.


Gabriela Mistral en la BBC de Londres,
conversando con Sir William Haley,
Director General de la BBC, antes de
la transmisión de un concierto en su
homenaje, 20 de enero, 1946

“Madrinas de lectura”, de marzo de 1926, donde habla de las instituciones y personas que en sus distintos cargos son las que invitan a la lectura.

“Dar un apetito” de 1935, donde insta a los maestros a despertar la curiosidad de los lectores infantiles.


“Lecturas para mujeres” donde hace una larga lista de lo que se debe procurar tanto al leer, como escribir, ya sea en la enseñanza y en las lecturas propias, promueve un planteamiento estético y señala algunos patrones a seguir en la forma de enseñar estas lecturas.

“Recado sobre una maestra argentina” de marzo de 1944, explica una serie de aspectos relacionados con Marta Solotti, y explica su forma de vida, su manera de leer, y la estética y ética que ella persigue dentro de su actuar pedagógico.

“La geografía humana: libros que faltan para la América nuestra” de marzo de 1929 congrega una lista de libros que deberían ser estudiados en América.

“La reforma educacional de México” redactada en París, entre junio y julio de 1926, representa una obra importante pues es factor de medida de acción y del constante reconocimiento que se le otorga a Gabriela Mistral en las tierras aztecas.

“Cómo se ha hecho una escuela granja en México”, escrito en México en 1922, da cuenta de cómo aún en la humildad y la escasez fue posible levantar un proyecto escolar y agricultor.

“Divulgación de principios de las nuevas escuelas” escrito en La Serena en 1922, trata el tema de las escuelas y su compromiso con la lectura a partir de las situaciones dadas en las bibliotecas populares, con el fin de que más personas puedan acceder a ellas.

“La escuela nueva en nuestra América”, es una carta escrita por Gabriela Mistral a Julio R. Barcos, y que fue utilizada como prólogo al libro: Cómo educa el Estado a tu hijo; fue escrita en Buenos Aires en 1928 y trata la temática del estado docente, los maestros, y el estado espiritual que representa la Escuela Nueva, en los distintos países de América.

“Con el doctor Decroly, reformador de la escuela belga”, escrita en septiembre de 1926, es una prosa que narra una visita al doctor y su biografía e influencia en algunos países americanos.

“El método Decroly”, diciembre 1926, trata de la forma en que se lleva a cabo el sistema educativo que plantea Decroly, Mistral lo explica mediante la narración de éste.

“Imagen y palabra en la educación”, escrita entre julio y agosto de 1956, trata sobre el tema de la imagen en la enseñanza del niño, cómo aprovechar los medios audiovisuales presentes, como en aquel tiempo el cine, dentro del aula.

“La escuela obrera superior de Bélgica” escrita en agosto de 1926, en ella se explica cómo es que se forma a los dirigentes obreros de todo el país.


Mistral con un niño

“La imagen de Cristo en la Escuela” de mayo de 1950, señala el papel que debe ocupar la religiosidad en la escuela y cómo esta debe ser no impuesta, sino entregada de una forma adecuada promoviendo la libertad.

“La escuela imagen de García Moroto”, escrita en noviembre de 1934, en la cual muestra cómo a partir del modelo de este pintor, ayuda a los niños sordomudos a recibir la educación.

“Una exposición de la infancia”, en enero de 1927, donde Mistral narra su experiencia a partir del magisterio en una galería que tiene una exposición.

”La radiofonía y los niños”, de agosto de 1924, es una narración de Mistral donde ella cuenta su último recuerdo hasta ese periodo de México y los niños a través de una experiencia radiofónica.

“Instituciones Europeas: La Cruz Roja de los Niños”, de febrero de 1927 en ella Gabriela Mistral analiza la institución y su instancia educativa.

“Sobre el intercambio universitario”, escrito en mayo de 1924, explica su visión sobre por qué el joven recién graduado o el estudiante aún, deben salir y conocer otras fronteras para así tener un desarrollo más amplio y, a la vez, tener presente a quienes son menos dichosos en el ámbito cultural.

“Conferencias para maestros: El cultivo del amor patrio”, escrito en 1916 o 1917,Mistral explica por qué y cómo deben los maestros enseñar un amor por lo patrio y un equilibrio en esta enseñanza, cómo es productiva.

“Discurso a graduados de 1933” en ella la poeta explica en su función pedagógica, cómo es que el hecho de estar titulado es un compromiso social y cómo debe llevarse este a cabo, además de la modestia y humildad, así como la constante curiosidad intelectual que debe tener el graduado.

“Palabras para la Universidad de Puerto Rico”, escrita en noviembre de 1948, en ella Gabriela Mistral habla sobre su visión pedagógica a los estudiantes y maestros de la Universidad respecto al humanismo y a lo que significa ser un profesional.

“La enseñanza, una de las más altas poesías”, escrita probablemente en 1971, en ella Gabriela Mistral hace un análisis del género y de la forma en que la poesía se enseña y debería enseñarse dentro de las aulas.

“Poesía infantil y folklore”, Madrid 1935, en ella entrega una guía sobre las lecturas adecuadas para los estudiantes, qué leer, de acuerdo a sus edades y, además, el tipo de escritura que se debería hacer. Además, hay registros de cartas personales donde Gabriela Mistral deja en claro su postura como maestra y pedagoga.

 

Video introductorio de la obra "Gabriela Mistral: Ronda de sueños y fantasmas",
escrita por María Angélica Díaz y dirigida por Miguel Anabalón

 


Resulta difícil enmarcar el pensamiento de Gabriela Mistral en una sola vertiente y conseguir con ello, un resumen de su visión. Tal vez, por la hondura y trascendencia de su trabajo, sería aventurado y erróneo encontrar un resumen de su pensamiento. Sin embargo, pese a todo, si se tuviera que establecer un factor común en toda la obra mistraliana, tanto en la poética como la escrita en prosa llegaríamos a la fuente de sus motivos, y ahí nos encontraríamos con el inmenso amor con que ella realizaba sus funciones poéticas, literarias, pedagógicas y familiares.

La obra de Mistral, tiene como base una profunda entrega a su quehacer, en este caso, y como lo demuestran sus escritos relacionados al ámbito pedagógico. Por ello, el pensamiento de Mistral, en lo referente a la educación, habla de una entrega docente que parte con la intencionalidad o con la vocación. La verdadera vocación, según Gabriela Mistral, es la que motiva el trabajo concienzudo y preciso en el ámbito de la educación. Por este motivo, en sus escritos tanto de prosa como poéticos, cuando se relacionan con la educación, hablan de una entrega que supera el aula, que va más allá del texto de clases o de la funcionalidad, a veces fría, de los libros. Gabriela Mistral jamás se desprende de su papel docente, y lo que es más, en muchas oportunidades éste toma una importancia mayor que su trabajo literario. En este sentido, podríamos decir que su labor de poeta no se remite a la sola creación literaria, sino que es completa y genuina, pues la poesía es en ella un hecho ligado a todo lo que realiza.


Gabriela Mistral recibiendo el premio Nobel.

El trabajo pedagógico, según Gabriela Mistral, se inicia en una amistad, que va más allá de la relación docente – alumno, es un querer al otro y un preocuparse por sus necesidades. El docente debe tener un acercamiento con preocupación genuina por aquellos de escasos recursos o que tienen limitadas sus virtudes por la infelicidad de la vida. Además, demuestra verdadero profesionalismo aquel que es capaz de alejarse de un academicismo frío e ir en pos de quienes están marginados en la ruralidad o en la incapacidad física. Por otro lado, el pensamiento de Mistral en lo relacionado con la educación, aborda temáticas que están ampliamente por los gestores de la educación en su etapa más básica, prestando así ella, una atención especial a los niños, concibiéndolos a estos como los que forjan el futuro, a la manera de Federico Fröebel. Es por este motivo que presta mayor interés en las metodologías de la enseñanza, en la libertad de culto y en la amplitud de miras que debe tener el docente. Además, su visión apunta a relacionar las nuevas tecnologías con el área educativa y así potenciar los conocimientos que el educando adquiera. El pensamiento de Mistral además, presta importancia significativa en la elección que se hace respecto a los autores que se investigan. Prevalece la función social de los textos, la hondura que estos tengan en cuanto a la capacidad reflexiva y motivadora en los estudiantes.

A modo de conclusión, un texto redactado por Gabriela Mistral referente a su propio pensamiento en lo relacionado con el docente.


Pensamientos pedagógicos de Gabriela Mistral

Para las que enseñamos

1. Todo para la escuela; muy poco para nosotras misma.

2. Enseñar siempre en el patio y en la calle como en la sala de clase. Enseñar con la actitud, el gesto, y la palabra.

3. Vivir las teorías hermosas. Vivir la bondad, la actividad y la honradez profesional.

4. Amenizar la enseñanza con la hermosa palabra, con la anécdota oportuna y la relación de cada conocimiento con la vida.

5. Hacer innecesaria la vigilancia de la jefe. En aquella a quien no se vigila, se confía.

6. Hacerse necesaria, volverse indispensable: esa es la manera de conseguir estabilidad en un empleo.

7. Empecemos, las que enseñamos, por no acudir a los medios espurios para ascender. La carta de recomendación, oficial o no oficial, casi siempre es la muleta para el que no camina bien.

8. Si no realizamos la igualdad y la cultura dentro de la escuela ¿dónde podrán exigirse estas cosas?9. La maestra que no lee tiene que ser mala maestra: ha rebajado su profesión al mecanismo de oficio, al no renovarse espiritualmente.

10. Cada repetición de la orden de un jefe, por bondadosa que sea, es la amonestación y la constancia de una falta.

11. Más puede enseñar un analfabeto que un ser sin honradez, sin equidad.

12. Hay que merecer el empleo cada día. No bastan los aciertos ni la actividad ocasionales.

13. Todos los vicios y la mezquindad de un pueblo son vicios de sus maestros.

14. No hay más aristocracia, dentro de un personal, que la aristocracia de la cultura o sea de los capaces.

15. Para corregir no hay que temer. El peor maestro es el maestro con miedo.

16. Todo puede decirse, pero hay que dar con la forma. La más acre reprimenda puede hacerse sin deprimir ni envenenar un alma.

17. La enseñanza de los niños es tal vez la forma más alta de buscar a Dios; pero es también la más terrible en sentido de la tremenda responsabilidad.

18. Lo grotesco proporciona una alegría innoble. Hay que evitarlo en los niños.

19. Hay que eliminar de las fiestas escolares todo lo chabacano.

20. Es una vergüenza que hayan penetrado en la escuela el couplet y la danza grotesca.

21. La nobleza de la enseñanza comienza en la clase atenta y comprende el canto exaltador en sentido espiritual, la danza antigua – gracia y decoro-, la charla sin crueldad y el traje simple y correcto.

22. Tan peligroso es que la maestra superficial charle con la alumno, como es hermoso que esté a su lado siempre la maestra que tiene algo que enseñar fuera de la clase.

23. Las parábolas de Jesús son el eterno modelo de enseñanza: usar la imagen, ser sencilla y dar bajo apariencia el pensamiento más hondo.

24. Es un vacío intolerable el de la instrucción que antes de dar conocimientos, no enseña métodos para estudiar.

25. Como todo no es posible retenerlo, hay que hacer que la alumna seleccione y sepa distinguir entre la médula de un trozo y el detalle útil pero no indispensable.

26. Como los niños no son mercancías, es vergonzoso regatear el tiempo en la escuela. Nos mandan instruir por horas y educar siempre. Luego, pertenecemos a la escuela en todo momento que ella nos necesite.

27. El amos a las niñas enseña más caminos a la que enseña que la pedagogía.

28. Estudiamos sin amor y aplicamos sin amor las máximas y aforismos de Pestalozzi y Froebel, esas almas tan tiernas, y por eso no alcanzamos lo que alcanzaron ellos.

29. No es nocivo comentar la vida con las alumnas, cuando el comentario critica sin emponzoñar, alaba sin pasión y tiene intención edificadora.

30. La vanidad es el peor vicio de una maestra, porque la que se cree perfecta se ha cerrado, en verdad, todos los caminos hacia la perfección

31. Nada más difícil que medir en una clase hasta dónde llegan la amenidad y la alegría y dónde comienza la charlatanería y el desorden.

32. En el progreso o el desprestigio de un colegio todos tenemos parte.


visita a la embajada de Chile
en Londres

33. ¿Cuántas almas ha envenenado o ha dejado confusas o empequeñecidas para siempre una maestra durante su vida?

34. Los dedos del modelador deben ser a la vez firmes, suaves, amorosos.

35. Todo esfuerzo que no es sostenido se pierde.

36. La maestra que no respeta su mismo horario y lo altera sólo para su comodidad personal, enseña con eso el desorden y la falta de seriedad.

37. La escuela no puede tolerar las modas sin decencia.

38. El deber más elemental de la mujer que enseña es el decoro en su vestido. Tan vergonzosa como la falta de aseo es la falta de seriedad en su exterior.

39. No hay sobre el mundo nada tan bello como la conquista de almas.

40. Existen dulzuras que no son sino debilidades.

41. El buen sembrador siembra cantando.

42. Toda lección es susceptible de belleza.

43. Es preciso no considerar la escuela como casa de una, sino de todas.

44. Hay derecho a la crítica, pero después de haber hecho con éxito lo que se critica.

45. Todo mérito se salva. La humanidad no está hecha de ciegos y ninguna injusticia persiste.

46. Nada es más triste que el que la alumna compruebe que su clase equivale a su texto.


Revista de Educación, Año II N° 1
Santiago, Marzo de 1923



Texto:
Benjamín León.



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